BRUSELAS.- Los jefes de Estado de la Unión Europea (UE) aprobaron ayer la adhesión de Croacia al bloque comunitario, que quizás comience a efectivizarse en 2013. Sin embargo, advirtieron que el país balcánico estará bajo la lupa, especialmente en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado.

Los líderes del bloque avalaron, tras seis años de negociaciones, una declaración en la cual piden que las negociaciones con Croacia concluyan para fines de mes (estaría presente en Bruselas el primer ministro croata, Jadranka Kosor) y solicitan que la firma de la adhesión se realice en este año.

Con ello, Croacia se convertirá en el socio 28 de la UE, y el segundo país disgregado de la ex Yugoslavia en sumarse, tras Eslovenia (miembro desde 2004). Aunque la Comisión Europea sugirió la fecha concreta de julio de 2013, no se definió un plazo específico.

A petición de Holanda y de Francia, los líderes de la UE se comprometieron a ejercer un "control" estrecho sobre Zagreb, para determinar si cumple a rajatabla con las condiciones (los denominados "criterios de Copenhague"), en particular en lo que respecta al respeto de los derechos humanos, a la independencia del sistema judicial y al combate contra la corrupción.

Varios socios de la UE son todavía reacios a dar plena luz verde a Croacia si no demuestra logros tangibles en esos campos. Zagreb informó de sus avances en la materia e incluso acusó de corrupción al ex primer ministro, Ivo Sanader. Tras las adhesiones de Bulgaria y Rumanía en 2007, la UE es mucho más cautelosa, ya que esos Gobiernos no han logrado cumplir varias de las metas que habían prometido.

La canciller alemana, Ángela Merkel, destacó que "los grandes progresos" de Croacia y sus ajustes políticos la hicieron merecer su ingreso a la UE, por lo que ya no había motivos para retardarlo. El paso formal debe ser dado por los Parlamentos de los 27 países del bloque. Croacia tiene 4,4 millones de habitantes y un floreciente turismo. Es, además, la más rica de las naciones balcánicas. (DPA-Télam)